El presidente estadounidense Donald Trump alentó este martes a los manifestantes en Irán a continuar con su movimiento y a derrocar a las autoridades de la República Islámica, cuya represión de las protestas dejó al menos 734 muertos, según una oenegé.
Las autoridades iraníes insisten en que están retomando el control tras las sucesivas manifestaciones, que empezaron hace dos semanas.
Al principio, las marchas iban dirigidas contra el costo de vida, pero se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado desde la revolución de 1979 y que desde 1989 está dirigido por el guía supremo Alí Jamenei.
En el plano internacional, el tono se endureció. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se declaró «horrorizado» por la represión y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que se propondrán sanciones «rápidamente» en respuesta al «aterrador» número de muertos.
España, Francia, Reino Unido, Finlandia, Dinamarca y Alemania convocaron este martes a diplomáticos iraníes para expresar su «condena» por la represión en las protestas.
«Patriotas iraníes, MANTENGAN LAS MANIFESTACIONES», escribió Donald Trump en su plataforma Truth Social. «He cancelado todas las reuniones con los funcionarios iraníes hasta que CESE esta matanza sin sentido de manifestantes. LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO», lanzó.
Trump ha amenazado en múltiples ocasiones con intervenir militarmente y ahora en un intento de redoblar la presión, el republicano anunció que impondrá «inmediatamente» aranceles del 25% a los socios comerciales de la República Islámica.
Y aunque este martes se restableció la conexión telefónica internacional, los iraníes siguen sin poder acceder a internet desde el 8 de enero en un intento, denuncian organizaciones de derechos humanos, de ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.
En videos publicados en redes sociales y geolocalizados por AFP, aparecen cuerpos alineados en una mezquita al sur de la capital.
«La violencia aumenta, las detenciones también. Los opresores disparan indiscriminadamente», contó en Estambul Kian Tahsildari, dando cuenta del testimonio de sus amigos en Mashhad, en el noreste de Irán.





