Un reportaje de Punto Final ha revelado todos los bonos y beneficios económicos injustificables que el Congreso de la República entrega a cada uno de sus trabajadores, la mayoría de ellos sin concurso público.
Cada congresista posee seis trabajadores de confianza, quienes son contratados “a dedo”. El asesor principal cobra S/10.924 y el asesor secundario S/8.957. Solo para estos cargos se requiere un grado de maestría.
Un técnico gana S/6.092, mientras que un asistente, un auxiliar y un coordinador S/2.982 cada uno, tan solo con tener estudios técnicos o estudios universitarios inconclusos.
Pero estos montos solo son una base, pues además reciben varias bonificaciones que no existen en ninguna otra institución pública: todos los trabajadores parlamentarios cobran un bono de escolaridad equivalente a un sueldo en febrero, inclusive quienes no tienen hijos.
En junio reciben más de S/11.500 por ampliación de legislatura, y un bono de vestimenta de S/2.200 en marzo. En diciembre obtienen otro bono de S/11.500 por ampliación de legislatura, además de su gratificación y un aguinaldo navideño extra de S/1.500
Todo esto hace un salario mensual promedio mínimo que va desde los 7.500 soles y que puede duplicarse, de acuerdo al cargo. Por si fuera poco, los trabajadores del parlamento cobran un mes de vacaciones remuneradas adicionales. Como dice el reportaje: un asalto a las finanzas públicas





