La ciudad de Chiclayo, en la región Lambayeque, se convirtió esta noche en el corazón espiritual del país. En el frontis de la Catedral de Chiclayo, miles de fieles se congregan en una solemne Eucaristía que conmemora el primer año de pontificado del papa León XIV, en una jornada marcada por la emoción, devoción y el profundo sentido de pertenencia de un pueblo que se sabe parte de la historia universal de la Iglesia.
La ceremonia litúrgica, que reúnió a autoridades civiles, religiosas y a una multitud de creyentes, contó con la presencia del presidente de la República, José María Balcázar, así como ministros de Estado, congresistas y líderes regionales.
El parque principal de Chiclayo, lució un ambiente donde la fe se entrelaza con el orgullo de haber visto partir desde esta tierra al hoy sucesor de Pedro.
Durante la celebración, el Evangelio de San Lucas —que relata la Anunciación— resonó con fuerza entre los asistentes: el pasaje que recuerda el “hágase en mí según tu palabra” de la Virgen María, marcó el tono de una liturgia profundamente simbólica.





