Los precios del petróleo y el gas se dispararon, el dólar se fortaleció y las bolsas europeas cayeron: la guerra en Medio Oriente desatada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán sacudió a los mercados, con la excepción de Wall Street.
En su tercer día, el conflicto empeoró y se expandió a distintos frentes, con nuevos bombardeos de Estados Unidos e Israel en Irán, que continúa atacando a los países del Golfo e incluso a territorio de la Unión Europea en Chipre.
«Las repercusiones (económicas) son amplias, pero los efectos más significativos se refieren a los precios de la energía y al mercado de bonos soberanos», comentó Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
Wall Street cerró el lunes con resultados dispares, pero resistiéndose a la tendencia a la baja que arrastró a la mayoría de los demás mercados bursátiles por los temores a las consecuencias de la guerra en Oriente Medio.
Los más perjudicados fueron las bolsas de Asia y las plazas europeas, ya que los inversores buscaron protegerse y apostaron por valores refugio como el dólar y el oro. El dólar escaló 1% frente a otras monedas y el oro ganó 1% y cotizaba a 5.298,90 dólares la onza.
El conflicto regional compromete el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial.
El barril de Brent del mar del Norte subió un 7,26% hasta 77,74 dólares, unos 15 dólares por encima del precio de comienzo de año.
El West Texas Intermediate (WTI) cerró con un alza del 6,28% hasta 71,23 dólares por barril.





