El juez Alexandre de Moraes ordenó a la policía brasileña que refuerce la vigilancia en la vivienda de Jair Bolsonaro a fin de evitar una fuga. El expresidente ultraderechista cumple prisión domiciliaria en Brasilia, mientras termina el juicio en el que puede ser condenado a cadena perpetua por intentar un golpe de Estado contra Lula Da Silva en enero de 2023.
La orden del juez es que Bolsonaro sea vigilado las 24 horas del día, ya que la semana pasada la Policía Federal reveló que había localizado en su teléfono móvil un borrador de petición de asilo dirigido al presidente de Argentina, el también ultra Javier Milei.
Los abogados defensores de Bolsonaro argumentaron, cuando el juez les pidió explicaciones, que el documento, que no estaba fechado ni firmado, era una propuesta que alguien le hizo al líder de extrema derecha, no reflejo de un plan concreto. En las fechas en las que el texto fue retocado por última vez, Bolsonaro se refugió dos noches en la legación de Hungría, que tiene también un gobierno aliado.
El próximo 2 de septiembre, el Tribunal Supremo celebrará la primera de las cinco sesiones convocadas para que los cinco jueces de la sala primera deliberen y dicten sentencia para Jair Bolsonaro y los militares que, según la Fiscalía, tramaron con él una conspiración golpista, con planes de magnicidio, para no entregar el poder al legítimo vencedor de los comicios, Lula Da Silva.
Las otras sesiones están previstas para los días 3, 9, 10 y 12 de septiembre. Justo en medio, Brasil celebrará el aniversario de su independencia, una efeméride que Bolsonaro y los suyos han aprovechado para movilizarse en las calles.