Irán lanzó este domingo misiles y drones contra sus vecinos del Golfo y anunció el cierre del estrecho de Ormuz tras ataques estadounidenses en respuesta a disparos iraníes contra un buque, una nueva escalada que pone en entredicho la tregua.
Ante esta situación, el jefe de la diplomacia pakistaní y mediador en el conflicto, Ishaq Dar, instó a las partes a la «desescalada» y a la moderación.
La tensión se disparó este domingo en la región cuando Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos informaron de ataques aéreos contra su territorio, y se escucharon explosiones en Catar.
Las autoridades cataríes confirmaron haber interceptado misiles, mientras que Teherán declaró haber apuntado contra una base aérea estadounidense en el emirato «en respuesta a los ataques continuos» de Estados Unidos.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, reivindicaron además un inusual ataque contra Omán, afirmando haber destruido bases de apoyo logístico de los portaaviones estadounidenses en el puerto de Duqm, según la agencia Irib.
Mascate convocó al embajador iraní y expresó una protesta formal, un gesto inusual por parte del sultanato, que ha intentado hasta ahora mantener una posición equidistante entre Washington y Teherán.
El ataque se produjo horas después de que el canciller iraní estuviese en ese país para hablar sobre el estrecho de Ormuz, un importante punto de discordia en el conflicto.
También Jordania indicó haber sido blanco este domingo de tres misiles iraníes que no causaron daños.
Previamente, Irán había anunciado disparos contra un barco en el estrecho de Ormuz que «había intentado tomar una ruta no autorizada». «Un buque que había puesto en peligro la seguridad marítima al desactivar sus sistemas fue alcanzado por disparos de advertencia y detenido», señalaron los Guardianes de la Revolución.
«Irán tomó una mala decisión»
Según la agencia de seguridad marítima británica UKMTO, el ataque ocurrió unos 17 kilómetros al este de la península de Musandam, en Omán, y causó un incendio a bordo, por lo que la tripulación tuvo que abandonar la nave en una lancha salvavidas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de India informó que 11 ciudadanos de ese país se encontraban en la embarcación, de los cuales diez fueron rescatados y uno está desaparecido.
En respuesta a esta ofensiva, el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció haber efectuado alrededor de 140 ataques contra Irán, los terceros en la última semana.
Medios iraníes reportaron explosiones en el sur del país, en Bandar Abás, Sirik y la isla de Qeshm, así como en la provincia de Juzestán, fronteriza con Irak. También reportaron la muerte de un soldado iraní en la ciudad sureña de Jask.
El secretario estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que «Irán tomó una mala decisión» y que «pagará» el precio.
Según el Centcom, la embarcación alcanzada por Irán es M/V GFS Galaxy, un portacontenedores con bandera de Chipre.
Estrecho cerrado
Tras el incidente, Irán anunció el cierre nuevamente del estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita en tiempos normales el 20% de los hidrocarburos que se consumen a nivel mundial.
«El estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región», informaron los Guardianes, al anunciar otro ataque contra «un segundo navío que violó las regulaciones» en el paso marítimo.





