Amazonía

Minería ilegal invade 9 regiones amazónicas y pone en riesgo a 73 comunidades nativas

El informe situacional 2025 de Conservación Amazónica confirma que la minería ilegal ha impactado negativamente en nueve regiones amazónicas del Perú, poniendo en riesgo a 73 comunidades nativas y a más de 250 ríos y quebradas. En la Amazonía, Madre de Dios sigue siendo el epicentro de la devastación. Solo en el último año, la minería ilegal arrasó más de 11 500 hectáreas de bosque, gran parte dentro de la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata. El caso más alarmante vuelve a ser La Pampa, un territorio que en su momento fue símbolo de la lucha contra esta actividad ilícita, pero hoy aparece otra vez tomado por los mineros. Sidney Novoa, director de SIG y Tecnologías para ACCA, precisó que para este año se ha contabilizado 1613 dragas operando, un 21 % más que en 2024. En 2021, los registros hablaban de apenas 148 dragas y unas 660 personas trabajando en la zona. Cuatro años después, el escenario cambió radicalmente. Más de 1600 dragas y alrededor de 6400 personas dedicadas a la extracción ilegal de oro, multiplicando también así los impactos ambientales y sociales. El informe también revela escenarios críticos en Huánuco, Ucayali y Loreto, donde la minería ilegal avanza con la misma fuerza destructiva. En Huánuco, más de 1763 hectáreas fueron devastadas en solo un año, alcanzando incluso áreas de la Reserva Comunal El Sira y golpeando directamente a comunidades indígenas como Tsirotzire y Nuevos Unidos de Tahuantinsuyo. En Ucayali, ríos que hasta hace poco estaban libres de esta amenaza ya muestran huellas de la actividad ilegal. Más al norte, en Loreto, la situación alcanzó un récord preocupante. El río Nanay registró 42 dragas activas, comprometiendo la principal fuente de agua de la ciudad de Iquitos, donde miles de familias dependen de ese caudal para sobrevivir. El informe de ACCA no solo pone la lupa sobre la expansión de la minería ilegal, sino también sobre los riesgos que implican las nuevas concesiones otorgadas por el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet). De las solicitudes presentadas en 2025, 187 se superponen con comunidades nativas, áreas naturales protegidas y reservas indígenas.

Minería ilegal invade 9 regiones amazónicas y pone en riesgo a 73 comunidades nativas Leer más »

Amazonía en crisis: Deforestación aumentó 13% y minería ilegal creció 10 mil hectáreas

Informes recientes confirman que la Amazonía sigue perdiendo su cobertura vegetal a un ritmo alarmante. Brasil, Bolivia, Perú y Colombia figuran entre los países con mayor pérdida de bosques tropicales primarios en los últimos años. De acuerdo con David Landa Tucto, ecologista residente en Moyobamba, San Martín, el bioma amazónico ha perdido 23 millones de hectáreas en los últimos cinco años, una superficie equivalente al área del Reino Unido. Según Landa, en el año 2024 la deforestación aumentó un 13 % en comparación con 2023, lo que representa la pérdida de 170 mil hectáreas de cobertura forestal. Las principales causas incluirían la expansión agrícola, la tala ilegal y la ausencia de ordenamiento territorial. Uno de los factores que más contribuye a la degradación de la Amazonía es la minería ilegal, cuya expansión ha sido notable en la región Loreto. “La minería ilegal creció 10 mil hectáreas entre los años 2023 – 2024 (de 85 a 95 mil hectáreas). Esta actividad ilícita ya que tiene presencia en el río Nanay (Loreto) con la instalación de aproximadamente 147 dragas, según últimos datos satelitales”, detalló. La tala ilegal también tiene un impacto significativo en la pérdida de bosque. Según Landa Tucto, el 80 % de la madera consumida en el país proviene de fuentes ilícitas, afectando aproximadamente 160 mil hectáreas. Además, la construcción de vías de acceso para la extracción de madera facilita la migración descontrolada hacia zonas protegidas. Incendios forestales y su impacto en la Amazonía Los incendios forestales han agravado la crisis ambiental en la Amazonía peruana. Durante la temporada seca de 2024, entre septiembre y octubre, se registraron incendios que destruyeron 5 mil hectáreas de bosque primario y secundario en San Martín. Estos incendios, además de destruir ecosistemas, liberaron grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera. «Una hectárea de bosque almacena más de 270 toneladas de carbono. La quema de 5 mil hectáreas ha liberado entre 4.5 y 5 millones de toneladas de dióxido de carbono, contribuyendo al calentamiento global», explicó Landa. Ante este panorama, Landa Tucto llama a una mayor conciencia política y ambiental. «En el futuro tenemos que mirar políticamente con mayor certeza para elegir al dirigente que nos conduzca en el próximo periodo de gobierno. Exigirle que tenga una visión más acoplada al tema ambiental para trabajar los procesos de ordenamiento territorial», concluyó.

Amazonía en crisis: Deforestación aumentó 13% y minería ilegal creció 10 mil hectáreas Leer más »

Scroll al inicio